7 Bloqueos de Abundancia que Cargas sin Darte Cuenta (y Cómo Soltarlos YA)

Si alguna vez te ha pasado que te llega dinero… y a los dos días ¡pum! ya se fue, tranquila: no es brujería, ni mala suerte.

Es que quizá andas cargando algunos bloqueos de abundancia que se te pegan como chicle en tenis nuevo.

La buena noticia: se pueden soltar.

La mejor noticia: hoy te vas a dar cuenta cuáles son.

Vamos por partes —y prepárate porque te vas a reír (y a identificar).

💸 Bloqueo #1: El Síndrome del “No Merezco”

Este es el bloqueo estrella. El más dramático. El más común.

Se siente así:

• Te llega dinero inesperado y piensas: “¿Por qué a mí?”

• Te hacen un cumplido y dices: “Ay, ni es para tanto.”

• Te ofrecen una oportunidad y respondes: “Déjame ver si puedo…”

Ejemplo cotidiano:

Te invitan a comer y en vez de decir “gracias”, empiezas a pelear con la tarjeta a ver quién paga, como si fuera un duelo a muerte.

SOLUCIÓN:

Repite:

“Soy digna de recibir con amor. Todo lo bueno está permitido para mí.”

Y cuando alguien te dé algo… recibe. Punto.

💸 Bloqueo #2: Dinero que llega — dinero que se va

Esta vibra es la de la cartera con agujeros invisibles.

Ejemplo típico:

Te cae depósito, y al minuto ya estás comprando cosas que no necesitas:

pijamas, otro termo rosado, stickers para tu journal, un collar de cuarzo que se parece al que ya tienes, pero “no es igual”.

SOLUCIÓN:

Antes de comprar, pregúntate:

“¿Esto me expande o me distrae?”

La abundancia ama el orden, no el caos emocional disfrazado de shopping.

💸 Bloqueo #3: “Me da pena cobrar”

Ah, este clásico de las emprendedoras luz.

Quieres ayudar a todo mundo, pero cuando llega la hora de decir tu precio… te pones en modo hormiguita.

Ejemplo real:

“Pues… si quieres… son $380… bueno, pero para ti $300… bueno, dime cuánto traes…”

Amiga, así no funciona la prosperidad.

El universo no premia la pena.

Premia la claridad.

SOLUCIÓN:

Práctica espiritual:

Dilo fuerte:

“Mi energía, mi tiempo y mi trabajo tienen valor. Cobrar es un acto de amor propio.”

💸 Bloqueo #4: Creer que el dinero te complica la vida

Si creciste escuchando:

“Entre más tienes, más problemas”

“Ojalá nunca me gane la lotería porque qué miedo”

pues tu subconsciente se quedó con la idea de que el dinero = drama.

Ejemplo cotidiano:

Te pagan bien un mes y automáticamente piensas en mil cosas malas que “podrían pasar”.

SOLUCIÓN:

Reprograma así:

“El dinero facilita mi vida. Con él ayudo, disfruto, ahorro y creo paz.”

💸 Bloqueo #5: La frase maldita: “No hay dinero”

Cuando dices “no hay”, el universo escucha “no quiero”.

Ejemplo súper real:

Estás viendo una blusa divina y dices:

“Ay no, no tengo dinero.”

Pero sí cargas dos cafés del Starbucks, tu manicure recién hecho y tu bolsa nueva.

La frase correcta no es “no tengo”.

Es:

“Esto no es prioridad hoy.”

Ahí quitas el bloqueo sin activar carencia.

💸 Bloqueo #6: Rodearte de gente con vibra pobre

Y no hablo de dinero, hablo de mentalidad.

Gente que dice:

“Todo está carísimo”

“El país está fatal”

“Eso es imposible”

Ejemplo:

Les cuentas que quieres abrir tu café, tu negocio, tu taller espiritual…

y ellos:

“¿Y si no funciona?”

SOLUCIÓN:

Rodéate de gente expansiva.

De mujeres que digan:

“¡Hazlo! Yo te ayudo, ¿qué necesitas?”

La abundancia es contagiosa.

La carencia también.

💸 Bloqueo #7: Vivir en modo supervivencia

Cuando vives siempre preocupada, estresada, acelerada, sin respirar…

el universo no te puede mandar más.

Tu energía está ocupada sobreviviendo.

Ejemplo cotidiano:

Todo el día sí pero no, corriendo, resolviendo, apagando incendios…

y cuando llega algo bueno dices:

“Luego lo veo, no tengo cabeza para eso.”

SOLUCIÓN:

✨ Respiración

✨ Orden

✨ Pausas

✨ Ritual de calma

Porque la abundancia entra cuando tú estás disponible para recibir.

🌸 Conclusión iluminada

La abundancia no es un golpe de suerte.

Es una vibra, una actitud, una sintonía.

Y cuando sueltas estos bloqueos…

empiezas a convertirte en esa versión tuya que atrae dinero como atraes likes cuando subes foto con buena luz.

El universo está listo.

La abundancia está lista.

La pregunta es:

¿Tú ya estás lista?

Comparte este artículo con tu amiga emprendedora que cobra barato y siempre dice “no es nada”.

Nos leemos la proxima, recuerda te gustaría compartirnos una historia, te gustaria que publicara un tema que te interesa, te leo, escribe a hola@benditayo.mx

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